Presentar el proyecto#
Cuatro pasos, en un par de semanas. El único que se falla es el último: se explica todo estupendamente y luego se deja que la gente se vaya a casa sin darse de alta.

No pidas permiso#
Hay un instinto de empezar por el puesto de la Guardia Civil. No lo hagas. Que los vecinos se organicen para ayudarse no es una actividad policial, así que nadie tiene que autorizarla — e ir a preguntarlo da a entender que hace falta autorización, lo que invita a un no de alguien a quien nunca le tocaba decidir.
Escudo es legítimo por lo que hace, no por quién lo ha bendecido: el 062 y el 112 en cada aviso, nadie patrullando, nadie encarándose con nadie. La Guardia Civil conoce a una Red Escudo de la forma normal — un pueblo que les llama más rápido y que ya sabe la matrícula.
1. La Junta Vecinal y el Ayuntamiento#
Son las instituciones propias del pueblo, y deben oírlo de vosotros, no como rumor. Puede que ofrezcan una sala, un tablón de anuncios o el coste de las señales.
2. Una reunión de vecinos#
Media hora, en el bar o en el salón, sin diapositivas. Cuatro cosas que tratar:
- Qué pasa ahora cuando alguien se cae, y cuánto se tarda.
- Qué hace el botón, mostrado en un teléfono real.
- Lo que no se pide a los miembros: no patrullar, no encararse con nadie, ninguna obligación de responder a un aviso en concreto.
- Qué se hace con los números de teléfono de la gente, y cómo se sale de la Red.
Cuenta con la pregunta «¿esto no es solo para los jóvenes con smartphone?». La respuesta es que no, y aquí está el porqué.
3. Dar de alta en el momento#
No la semana que viene. Con el móvil en la mano, en la mesa, antes de que nadie se vaya a casa — un folleto no da de alta a nadie. Ese es el siguiente protocolo.
4. Un simulacro ese mismo mes#
Mientras es todavía una novedad, y antes de que a nadie le dé tiempo a silenciar el móvil. La mitad de las configuraciones resultará estar mal, que es precisamente el objetivo — cómo.