Alta de teléfonos y dispositivos#
Cómo se une a la Red Escudo una casa que no está en Telegram: un teléfono que la persona ya tiene, o un dispositivo que compra la familia. En los dos casos es el mismo aviso, al mismo grupo, y llega a los mismos vecinos.

1. Elegirlo con la persona, no por ella#
Nada de listas de personas vulnerables, ni comités decidiendo quién está frágil. Sale de una conversación normal — casi siempre durante el alta en Telegram, cuando queda claro que una aplicación no es la solución para esta persona.
Y ocurre de una en una, durante años. Nunca es un día de instalación para todo el pueblo. A alguien le falla la vista, alguien se cae y no quiere volver a quedarse solo, a alguien las manos ya no le responden en una pantalla táctil. Lo que haga el pueblo tiene que merecer la pena para una sola casa un martes cualquiera.
Hay tres formas de entrar, y la elige la familia:
| Qué es | Qué cuesta | |
|---|---|---|
| Telegram | El teléfono que ya usa | Nada |
| Un teléfono registrado | El teléfono que ya tiene, registrado como número de alarma. Un móvil de teclas, o un smartphone que solo se usa para llamar | Nada |
| Un dispositivo registrado | Una base con colgante, un colgante con GPS, un reloj que detecta caídas | Lo compra la familia |
Empieza por el del medio. Si la persona lleva un teléfono encima y puede pulsar una tecla de marcado rápido, ese teléfono ya es un botón Escudo y no le cuesta nada a nadie — una llamada perdida es una alarma. Compra un dispositivo cuando haya un motivo de peso para que un teléfono no valga: tiene que llevarse puesto, o tiene que funcionar con la persona inconsciente, o las manos ya no manejan un teclado.
Escudo no vende, elige ni recomienda ningún aparato. El requisito cabe en una línea — tiene que poder llamar o mandar un SMS a un número guardado — y la familia compra la forma que mejor le vaya. Enséñales lo que significa ese requisito en una tienda, y deja que decidan ellos.
2. Llamar al número Escudo#
Nadie teclea ningún número en ningún sitio. El teléfono o dispositivo nuevo llama al número Escudo, y el coordinador le pone nombre a lo que llega.
- La familia guarda el número Escudo en el dispositivo — normalmente el primero en su lista de contactos, con los números de la familia después, siguiendo las instrucciones de la caja.
- Pulsan el botón una vez, o llaman desde el teléfono.
- La llamada aparece en el panel del coordinador como un número sin registrar.
- El coordinador le pone un nombre — Casa de María — y una dirección, y lo guarda.
Eso es todo el registro. Tarda un minuto y no puede fallar ni un dígito, porque el número viene del propio dispositivo.
Hasta que tiene nombre, ese número no llega a nadie. Una llamada sin reconocer va al panel y al coordinador, nunca al grupo del pueblo — si no, cualquiera que adivinara el número podría dar la alarma a todo el pueblo.
3. La dirección es el aviso#
Una base atornillada a la pared de una cocina no tiene GPS, y la posición de un colgante en interiores es, como mucho, una estimación. Así que la dirección en el registro no es papeleo — es el sitio al que van a correr los vecinos, y va en el texto del aviso.
Escríbela como la diría un vecino, no como llega el correo: la casa por su nombre, la puerta que de verdad se usa, qué piso. Si la cancela se atasca o la llave la tiene la hija de al lado, eso va en la misma línea.
Lo que se registra es que un número pertenece a una casa. No se registra nada sobre la salud de nadie, y no hay dónde escribirlo.
4. Configurar las llamadas#
Ya que estás allí, haz la parte que decide cómo se vive:
- A quién llama el dispositivo después de avisar por SMS al número Escudo. Dos o tres vecinos que suelen estar en casa, la familia la última. Quien responde le habla por el manos libres mientras la persona sigue en el suelo, así que esa llamada es la confirmación — la prueba de que alguien lo ha oído.
- Pulsarlo una vez, de verdad. Que oigan responder una voz conocida. Ese es el momento en que aprenden que usarlo no cuesta nada.
- La SIM. Una SIM de prepago española caduca a los cuatro o nueve meses sin recarga. Anota de quién es y cuándo se recargó por última vez. Esto es trabajo del coordinador, no de la familia, porque falla en silencio.
La rutina de pruebas#
Esta es la parte que mantiene honesta toda esta capa. Un dispositivo comprado en una tienda no informa de nada sobre sí mismo — ni señal de vida, ni nivel de batería, ni forma de saber que dejó de funcionar en marzo. Se queda en un cajón, la SIM caduca, la batería se agota, y el pueblo se entera el día que de verdad importa.
Así que una prueba programada no es una simple rutina de mantenimiento. Es la única prueba que existe, y no puede depender de que alguien se acuerde. El bot lleva la rutina. Cada aviso real y cada prueba marca la casa como probada; a los sesenta días sin ninguna, el panel lo indica.
Caducado — se probó alguna vez, pero no últimamente. La rutina se ha ido dejando. El coordinador abre una ventana de prueba para esa casa desde el panel y llama para decir pulsa cuando quieras hoy. La siguiente alarma de ese número se registra en silencio, se confirma en privado al coordinador, y nunca se publica en el grupo.
Nunca probado — no se ha probado jamás. Es un problema distinto: una instalación que nunca se terminó. Alguien tiene un dispositivo en una caja, o en un cajón, o con la SIM sin saldo, y nadie lo ha visto funcionar nunca. Ve a la casa.
Probarlo así, en vez de con un botón de prueba aparte, es deliberado. Funciona con cualquier dispositivo, incluidos los de un solo botón — y los aparatos baratos tienen exactamente un botón. Y lo que vive el residente durante la prueba es idéntico a una emergencia real: pulsa, el teléfono suena, un vecino le habla, todo menos el aviso a todo el pueblo. Un botón de prueba aparte solo ensaya pulsar algo que nunca van a pulsar de verdad.
Aparte, todo el grupo tiene su propio simulacro a través del bot — que prueba algo distinto e igual de importante: si los teléfonos suenan.
Si estás leyendo esto porque tu pueblo va más adelantado que el nuestro, preferimos que nos lo cuentes a andar adivinando — el proyecto es abierto.